Por qué ir
El Campo Santo conserva la memoria de la antigua ciudad de Yungay y de quienes perdieron la vida el 31 de mayo de 1970. El circuito combina vestigios, monumentos, jardines, miradores y espacios de interpretación. Es una visita físicamente sencilla, pero emocionalmente significativa, que debe realizarse con calma y respeto.Galería e historia visual
Qué ver durante la visita
- Centro de interpretación y sendero histórico.
- Cristo Monumental y cementerio en terrazas del cerro Huansakuy.
- Vestigios del antiguo templo y de la ciudad sepultada.
- Mausoleo y memorial dedicado a las víctimas.
- Miradores hacia el Huascarán y la campiña de Yungay.
Una visita de memoria
Este no es solamente un atractivo turístico: es un cementerio y un lugar de duelo colectivo. La mejor manera de conocerlo es escuchar su historia, leer la interpretación disponible y mantener una actitud respetuosa.
Dificultad y accesibilidad
El recorrido general es de dificultad fácil y no exige aclimatación especial. Algunas áreas incluyen gradas y desniveles; el centro de interpretación, los senderos mejorados, los baños y el estacionamiento facilitan la visita.
Historia e importancia
El domingo 31 de mayo de 1970, un terremoto de magnitud 7.9 desencadenó el desprendimiento de hielo y roca del pico norte del Huascarán. El alud descendió por el valle y sepultó la antigua ciudad de Yungay, causando la muerte de miles de habitantes. El lugar fue declarado zona intangible y se convirtió en campo santo.Entre los testimonios que permanecen se encuentran los restos del templo de Santo Domingo, vestigios de vehículos, el mausoleo dedicado a las víctimas y una palmera sobreviviente de la antigua plaza. Sobre el cerro Huansakuy se conserva el cementerio en terrazas; en su cima está el Cristo Monumental, diseñado por Filomeno Melgarejo Malpica antes del desastre. Desde allí se obtiene una vista amplia del Huascarán y la campiña de Yungay.
Hoy el lugar funciona como espacio de memoria, reflexión e interpretación histórica. La infraestructura inaugurada en 2024 añadió centro de interpretación, senderos, mirador, estacionamiento y servicios para visitantes.
Cómo llegar
Se encuentra a 1.55 km de la Plaza de Armas de Yungay, en la vía hacia Huaraz. Desde el centro se llega en unos 20 minutos a pie, cerca de 3 minutos en mototaxi o pocos minutos en taxi o vehículo. Desde Huaraz, primero viaja a Yungay por la carretera del Callejón de Huaylas.Antes de ir
Reserva entre una y dos horas para el circuito y el centro de interpretación. Visita en silencio, evita áreas restringidas y no trates los restos como escenografía. Personas con movilidad reducida o adultos mayores pueden requerir apoyo en gradas y tramos inclinados.Qué llevar
Calzado cómodo, agua, sombrero, bloqueador solar y una capa ligera. Lleva efectivo para la entrada y compras pequeñas, y confirma la tarifa y el horario vigentes.La mejor fotografía
El mirador integra el Cristo Monumental, el Huascarán y la campiña. La fotografía histórica es un documento de memoria. Evita poses frívolas o imágenes irrespetuosas para las familias de las víctimas.Seguridad
La dificultad física es baja, aunque existen gradas, pendientes y superficies irregulares. Protégete del sol, camina sin prisa y respeta la señalización. Ante lluvia intensa, evita bordes y sectores resbalosos.Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dificultad?
Fácil. El circuito dura entre una y dos horas, con algunas gradas y desniveles.
¿Cuánto cuesta la entrada?
La ficha oficial consultada indica como referencia S/ 5 para adultos y S/ 3 para niños. Confirma el precio vigente.
¿Se puede visitar con niños?
Sí, con acompañamiento y explicando que se trata de un sitio histórico, memorial y cementerio.
¿Cuál es el mejor horario?
La mañana suele ofrecer luz clara y mejor visibilidad del Huascarán. Verifica el horario actualizado.
Fuentes y verificación
Los datos operativos pueden cambiar. Se consultaron las siguientes fuentes primarias:
Inventario del Campo Santo de Yungay — MINCETURNueva infraestructura turística del Campo Santo de Yungay — MINCETURCampo Santo de Yungay — DIRCETUR Áncash


